Ginecare - Médicos Especialistas en Atención al recién nacido
Damos la más cálida bienvenida a cada nuevo miembro de tu familia y estamos comprometidos a brindar una atención excepcional durante los momentos más especiales y cruciales: los primeros días de vida de bebé. Nuestro servicio de Atención del Recién Nacido se enfoca en proporcionar cuidados inmediatos y una evaluación minuciosa de la salud de bebé desde el momento del nacimiento y a lo largo de sus primeros días.
El nacimiento de bebé es uno de los momentos más importantes y emotivos para la familia. Después de meses de espera, llega el instante de conocerlo, escuchar su primer llanto, sentirlo cerca y comenzar juntos una nueva etapa.En esos primeros minutos, bebé también atraviesa una transformación profunda: comienza a respirar con sus propios pulmones, adapta su circulación, aprende a conservar su temperatura y empieza a relacionarse con un entorno completamente nuevo.
El servicio de atención al recién nacido en Monterrey que brindamos en Ginecare tiene como propósito acompañar esta transición, confirmar que bebé se encuentre estable y responder oportunamente si necesita algún tipo de apoyo médico. La atención al recién nacido debe brindarse con conocimiento, preparación y sensibilidad. No se trata solamente de revisar a bebé, sino de recibirlo con respeto, proteger su salud y favorecer, siempre que las condiciones médicas lo permitan, el encuentro temprano con mamá.
La atención al recién nacido comprende las valoraciones y cuidados que recibe bebé desde sus primeros segundos de vida, durante su estancia hospitalaria y, posteriormente, a través de su seguimiento pediátrico.
La atención inmediata se concentra en comprobar que bebé:
La mayoría de los bebés inician su respiración espontáneamente y se adaptan sin complicaciones. Sin embargo, algunos pueden necesitar ayuda para respirar, mantener su temperatura o estabilizar su frecuencia cardiaca. Por esta razón, la atención debe ser proporcionada por un equipo médico pediátrico profesional con capacitación específica en atención y reanimación neonatal.
En Ginecare mientras el equipo de Ginecología se concentra principalmente en el cuidado de la madre, nuestra especialista en pediatría observa su adaptación, realiza la valoración inicial y determina si puede permanecer con ella o necesita atención adicional. Todo el equipo asignado de Ginecare trabaja de manera coordinada, comprendiendo que mamá y bebé forman parte de un mismo proceso y que los dos merecen una atención segura, cercana y respetuosa.
Los cuidados pueden variar según los antecedentes del embarazo, la edad gestacional, el tipo de nacimiento y las condiciones clínicas de bebé. Cuando el recién nacido se encuentra estable, la atención procura ser tranquila y poco invasiva. Se observa su respiración, frecuencia cardiaca, tono muscular, coloración y respuesta a los estímulos, evitando interrumpir innecesariamente el primer encuentro con mamá.
Si se identifica alguna dificultad, el equipo actúa de inmediato y realiza las intervenciones necesarias para estabilizarlo.
Una de las evaluaciones más conocidas es la prueba de Apgar, que habitualmente se realiza al minuto y a los cinco minutos después del nacimiento.
Esta valoración considera cinco aspectos:
La respiración es una de las principales prioridades después del nacimiento. Si bebé respira o llora, presenta buen tono y se encuentra estable, generalmente puede continuar con los cuidados habituales cerca de su madre. Cuando no respira adecuadamente o presenta alguna alteración, el equipo puede realizar acciones como secado, estimulación, posicionamiento de la vía respiratoria, ventilación u otras maniobras de reanimación neonatal, de acuerdo con sus necesidades. Aunque esta posibilidad puede generar preocupación, la presencia de personal capacitado permite responder de manera organizada, rápida y segura.
Los recién nacidos pueden perder calor con facilidad. Por ello, se procura secarlos cuidadosamente, retirar las telas húmedas, cubrirlos y mantenerlos en un ambiente con temperatura adecuada. Cuando mamá y bebé se encuentran estables, el contacto piel con piel es una forma natural de ayudar a bebé a conservar el calor y sentirse protegido.
El contacto piel con piel consiste en colocar al bebé directamente sobre el pecho descubierto de su madre inmediatamente después del nacimiento, siempre que las condiciones de ambos lo permitan. Además de favorecer la cercanía emocional, esta práctica puede ayudar al recién nacido a conservar su temperatura, permanecer más tranquilo y comenzar la lactancia. La OMS lo considera uno de los componentes de los cuidados esenciales tempranos del recién nacido.
Durante este momento, bebé permanece bajo vigilancia profesional para confirmar que su posición, respiración y coloración sean adecuadas.
Una atención humanizada reconoce que el pecho de la madre no es solamente un lugar emocionalmente importante. También puede ser un espacio seguro de adaptación para bebé.
Muchas de las primeras valoraciones pueden realizarse mientras permanece con ella, sin necesidad de separarlo para efectuar procedimientos que pueden esperar.
Durante el contacto piel con piel, algunos bebés comienzan espontáneamente a buscar el pecho. Otros necesitan más tiempo, orientación o apoyo. La lactancia es un proceso de aprendizaje tanto para mamá como para bebé. No siempre comienza de manera inmediata y no debería convertirse en una experiencia de presión o culpa. Cuando no existe una contraindicación médica, el equipo de Ginecare acompañará a mamá para encontrar una posición cómoda, reconocer las señales de hambre y observar si bebé logra un agarre adecuado. Adicionalmente Ginecare ofrece cursos especializados en lactancia materna para que mamá y papá estén preparados antes de la llegada del pequeño. El propósito es brindar información y apoyo respetando las decisiones, circunstancias y necesidades particulares de cada familia.
Cuando bebé está estable, la especialista en pediatría de Ginecare realiza una exploración física para conocer su estado general. Durante esta revisión se pueden evaluar la cabeza, boca, paladar, cuello, clavículas, corazón, pulmones, abdomen, columna, caderas, extremidades, piel, genitales, movimientos y reflejos. También se registran mediciones como el peso, talla, temperatura, frecuencia cardiaca y frecuencia respiratoria. Estas valoraciones permiten identificar hallazgos que requieren observación, seguimiento o estudios adicionales. Si existe alguna situación particular, se explica con claridad y sensibilidad, evitando términos confusos o conclusiones anticipadas.
Cuando mamá y bebé se encuentran estables, puede considerarse esperar un breve periodo antes de pinzar el cordón umbilical. La OMS incluye el pinzamiento diferido entre los cuidados inmediatos del recién nacido, siempre que no exista una circunstancia clínica que requiera una intervención urgente. El momento adecuado debe individualizarse.
Si mamá o bebé necesitan atención inmediata, la prioridad siempre será su seguridad.
Un enfoque humanista procura proteger la salud de bebé sin olvidar que sus primeras experiencias ocurren en un momento de gran sensibilidad para toda la familia.
Cuando no existe una razón médica para separarlos, se busca favorecer que mamá y bebé permanezcan juntos.
La atención respetuosa también implica:
Un nacimiento por cesárea también puede acompañarse de manera cálida y respetuosa.
Cuando las condiciones de mamá y bebé son estables, puede favorecerse el contacto piel con piel, la cercanía durante la recuperación y el inicio temprano de la lactancia.
Una cesárea no tiene que sentirse distante. La comunicación, la presencia de bebé cerca de mamá y el acompañamiento del equipo de Ginecare pueden transformar la experiencia del nacimiento.
Nuestra atención no termina en el momento del nacimiento, sino que continuamos evaluando la salud de bebé en sus primeros días de vida. Realizamos exámenes y pruebas adicionales según sea necesario, para garantizar que cualquier afección o necesidad especial sea detectada y tratada de manera oportuna.
La atención al recién nacido reúne preparación médica, observación cuidadosa y sensibilidad. Significa estar preparados para actuar cuando bebé necesita ayuda, pero también saber acompañar con calma cuando puede adaptarse naturalmente. Recibir a bebé es proteger su respiración, temperatura y bienestar. También es permitirle escuchar una voz conocida, sentir el calor de su madre y comenzar su vida rodeado de respeto. Elegir un servicio de atención al recién nacido en Monterrey con enfoque humanista permite que la seguridad médica y la cercanía familiar formen parte de una misma experiencia.
Cada nacimiento es único. Por ello, la atención debe adaptarse a las condiciones mamá, las necesidades de bebé y las decisiones informadas de la familia.

En Ginecare brindamos el servicio de Atención al recién nacido, tomando en cuenta cuerpo, mente y espíritu. Siguiendo los procesos naturales de la vida de una forma segura y guiada. Buscamos un nacimiento sin intervenciones rutinarias en el proceso natural.
